Por Mesade2

16 enero, 2017

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CASA MARAVILLAS. EL CLIENTE ES LO PRIMERO

Casa Maravillas, ubicado en la calle Jorge Juan, lleva 7 años abierto con una decoración restaurada del anterior inquilino, Casa Puebla que fue fundada en 1896.

Es un lugar donde los platos tradicionales son su bandera pero en este último periodo se han querido centrar en su cocido madrileño en tres vuelcos que va acompañado de forma correcta de unas ricas piparras y una salsa de tomate casera.

En esta taberna castiza, aparte del cocido madrileño, se puede disfrutar de otros platos de carta típicos madrileños o del menú castizo que se compone de croquetas del tercer vuelco, oreja de cerdo ibérico a la plancha, callos isabelinos y de postre una torrija casera. Este menú castizo se acompaña de vino de Madrid. En su carta también ofrecen caracoles camperos, tortillas con callos madrileños, croquetas de sabores diversos como la de rabo de toro o bacalao y muchos otros platos que poder degustar.

Los 3 vuelcos del cocido en Casa Maravillas

Los 3 vuelcos del cocido en Casa Maravillas

El cocido madrileño de Casa Maravillas se sirve todos los días a un precio de 18 euros. El primer vuelco es la cuchara compuesto por un caldo suave con fideos finos. El segundo lo protagonizan los garbanzos, el repollo, las patatas, el puerro, la zanahoria y el nabo. Y por último, en el tercer vuelco llega la carne: magro de cerdo, carne de vaca, chorizo, morcilla, gallina, tocino de jamón, manos, cachucha, oreja de cerdo y relleno.

Además la carta varía en invierno y en verano, pudiéndola disfrutar en cualquiera de sus salones con un pescado fresco o una buena carne, ya sea de cebón o corta maduración, pero siempre de primera calidad.

En Casa Maravillas nos dan muchas opciones para contentar todas nuestras apetencias. Desde un buen jamón o cecina de León a unas buenas anchoas del Cantábrico así como su amplia variedad de conservas.

Si tu opción es acercarte a Casa Maravillas a tomar un vermú o una cervecita fría también puedes comer a base de ricos aperitivos, tapas y raciones con los que acompañar a tu elección.

Para los más golosos se recomiendan las torrijas, que se preparan todo el año, así como el tiramisú casero que no te dejará indiferente.

En resumen, Casa Maravillas nos ofrece un restaurante familiar, con mucho encanto y un trato personalizado con un único propósito, adaptarse a los gustos y necesidades de los clientes y crear fieles durante todo el año.

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