Por Iván Martín

2 Febrero, 2017

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CASA DE COCIDOS CARMEN. LA TRADICION HECHA GOURMET

Solemos tener la equivocada costumbre de opinar de ciertas cosas que ni conocemos. Cuando leo y escucho que algunas personas hablan del precio de algo que han oído o leído sin probarlo creo que entran en confusión entre dos claros conceptos como es el valor y el precio. Este error se comete al hablar de Casa de Cocidos Carmen.

Dejando claros esos dos conceptos, pasamos a hablaros de la Casa de Cocidos Carmen. Cuando nos contaron la idea de Carmen y Santiago que querían crear un cocido madrileño siguiendo la línea de máxima calidad, como todo lo que podemos degustar en su conocido restaurante Taberna Pedraza, teníamos la certeza de que sería algo diferente.

El cocido que propone Carmen Carro sigue las bases y cuenta con los ingredientes de libro que todo cocido madrileño debería llevar. Antes del festín madrileño, y como aperitivo, degustamos unos suculentos Mejillones de la Ría acompañados de unas ricas patatas chips de rigor. De ahí pasamos al Cocido de Carmen que comienza con unas Croquetas de Cocido cremosas y deliciosas, perfectas para iniciar esta aventura gastronómica. Estas vienen acompañadas de una salsa de tomate y comino elaboradas por ellos mismos que te obligan a manejar el pan para uso y disfrute del comensal.

Croquetas de Cocido

Croquetas de Cocido

Como marcan los cánones, el cocido madrileño de Carmen se sirve en tres vuelcos. El primer vuelco es la Sopa de Cocido. Es una sopa desgrasada que ha sido reformulada en su origen para ajustarla al gusto del comensal. Perfecta en intensidad de sabor, con un ideal equilibrio entre la sopa y la pasta de los fideos, muy finos y suaves, aportando presencia al plato pero sin querer destacar, y asegurando que hasta en el último viaje de la cuchara queden fideos para saborearlos. A la sopa le acompañan las correspondientes cebolletas, las piparras y  la pelota de carne.

Para el segundo vuelco llegan unos Garbanzos Pedrosillanos de origen salmantino caracterizados por su pequeño tamaño acompañados de patata, zanahoria y un espectacular repollo rehogado del cual me declaro fan. En la primera ojeada al garbanzo parece que va estar muy presente el hollejo de este y luego deslumbra por su suavidad en boca deshaciéndose con mucha facilidad. Acompaña a este segundo vuelco una ensalada de pamplinas que ayuda a digerir tal ingesta calórica.

Las Carnes del Cocido de Carmen

Las Carnes del Cocido de Carmen

El tercer vuelco llega de las manos de las Carnes. En la mesa aparece una bandeja, digna para enmarcar, compuesta por un delicioso morcillo de vaca vieja gallega, pollo de corral -para llorar-, tocino y panceta ibérica pura y de bellota, morcilla y chorizo de Beasain con un calibre ideal apenas especiado que te induce a repetir, y no nos olvidamos de los huesos de caña y el jamón ibérico. Os aclaramos que si queréis repetir de cualquier plato sólo tenéis que decirlo al servicio de sala.

Terminamos con un postre a la altura de la calidad excelsa del cocido como es la leche frita de la que personalmente no pararía de comer por su exquisitez y suavidad en cada bocado.

Reflexionando sobre este soberbio cocido, para el que nos atrevemos a decir que supera cualquiera que hayamos probado anteriormente en Madrid, consideramos que 31 euros es más caro que la mayoría de los que puedes encontrar pero la pregunta es, ¿lo vale?. Para nosotros la respuesta no tiene lugar a dudas, volveremos sin duda y lo recomendamos a todos los que sepan valorar la calidad de los productos y reconozcan cuando el precio va ligado con el valor. ¡Viva el Cocido de Carmen!

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